Profesor Miguel UCM



“No era que no pudiera… era que nadie supo verlo”



                                                        


Mis padres dicen que con tres años leía números de tres cifras.

Que escribía del 1 al 10 sin que nadie me enseñara.

Que pedía letras como juguete.

Que hacía conexiones que no eran propias de mi edad.

Y, sin embargo, eso no fue lo que marcó mi historia.

Un problema de lenguaje lo eclipsó todo.

No fue una parte de mí. Fue lo único que se vio.

Y así empezó mi paso por el sistema educativo. 


En infantil me sentí bien; cuidado, acompañado, pero todo cambió al llegar a primaria.

Aulas llenas. Profesores desbordados. Poco tiempo. Pocos recursos. Y una mirada

que no alcanzaba a ver más allá de mis dificultades.


No importaban mis capacidades.

No importaba lo que sí podía hacer.

Lo que se vio fue lo que fallaba.

No porque no pudiera aprender.

Sino porque no encajaba.


Después llegó una escuela libre. Un lugar que, aunque no me aportó aprendizaje

académico, sí me dio algo mucho más importante en ese momento: pausa. Me permitió

respirar. Desintoxicarme de una experiencia que ya empezaba a hacer daño.

 

Hasta que, por fin, encontramos algo distinto.

Un colegio diferente.

Un lugar donde, por primera vez, no sobraba.


Allí compartíamos aula alumnos de quinto y sexto. Éramos un grupo de niños que, de

una forma u otra, habíamos sido dañados por el sistema. Niños que habían dejado de

creer en sí mismos.


Y entonces aparecieron ellos: Salva y Gloria.

Dos profesores que no solo enseñaban contenidos.

Dos profesores que miraban de verdad.

Nos enseñaban de forma diferente y lo más importante,

nos devolvieron la autoestima, nos enseñaron a querernos y a que nos

sintiéramos capaces.

Nos enseñaron a ser algo que el sistema nos había hecho olvidar:

somos personas valiosas.

Fueron, sin duda, los mejores años de nuestras vidas.

A Salva y a Gloria les debo mucho más que aprendizaje.

Les debo el haberme devuelto a mí mismo.

Gracias a ellos entendí que sí podía. Que valía. Que tenía un lugar.

Y fue entonces cuando encontré mi camino.

Supe que quería dedicarme a esto.

Que quería ser profesor.

Que quería formarme para que ningún niño tuviera que pasar por lo que yo pasé.

Y aquí estoy.

Estudiando el doble grado de Pedagogía y Educación Primaria.

Con una idea muy clara: ayudar a los niños que no encajan en el sistema.

A los que son diferentes. A los que piensan distinto. A los que sienten más.

Porque no son mejores ni peores.

Son niños con mentes diversas.

Y merecen algo muy simple: comprensión, apoyo y oportunidades reales para

desarrollar todo su potencial.


Me llamo Miguel Parra Raimundo.

Y quiero ser pedagogo y profesor de pedagogía terapéutica.

Pero, sobre todo, quiero ser ese profesor que ve lo que otros no supieron ver.

 



                                     

Comentarios

  1. Que suerte que haya profesores como Salva y Gloria. Me alegra saber que estamos intentando ser como ellos

    ResponderEliminar
  2. Que inspirador y bonito. Gracias Miguel!

    ResponderEliminar
  3. Tus palabras me han emocionado Miguel, todos aquellos que te tengan como maestro tendrán mucha suerte de tenerte. Me alegra saber que hay alguien como tú que se dedicará a ello, tienes toda la luz y fuerza necesaria para brillar.

    ResponderEliminar
  4. Qué bonito Miguel! Estoy segura de que conseguirás todo lo que te propongas y serás el ejemplo a seguir de todos los niños a los que ayudes.

    ResponderEliminar
  5. Miguel estoy segura de que vas a ser un profesor increíble, de esos que dejan huella como Salva y Gloria!

    ResponderEliminar
  6. Jo Miguel, me he emocionado con tu historia. Estoy segura de que vas a llegar muy lejos y vas a poder ayudar a muchísimas personas. Eres un ejemplo de perseverancia y esfuerzo.

    ResponderEliminar
  7. Me parece muy interesante tu historia, estoy segura de que vas a ser un gran profe!!!

    ResponderEliminar
  8. Que impactante tu historia Miguel, que ganas de seguir leyendo tu blog!! Seguro que serás un gran profesor.

    ResponderEliminar
  9. Me ha encantado conocer tu historia Miguel, y me alegro de que finalmente encontraras profesores buenos, que te hayan ayudado a descubrir tu camino! :)

    ResponderEliminar
  10. Me ha parecido precioso Miguel. Me alegra mucho que hayas decidido seguir los pasos de los propios maestros que te han inspirado a tí. Muchas gracias por esta entrada, espero que sigas haciéndolas así de chulas!!

    ResponderEliminar
  11. Una suerte que esos profesores os devolvieran las ganas y la motivación, estoy segura que cada niño verá en ti lo que tu vistes en ellos.

    ResponderEliminar
  12. Que bonito Miguel!! Estoy segura que podrás ayudar a niños como Salva y Gloria te ayudaron a ti.

    ResponderEliminar
  13. Me ha gustado mucho conocer tu historia. Estoy segura que vas a poder ayudar a muchas personas y ser el rol a seguir de muchos niños.

    ResponderEliminar
  14. Gracias por compartir tu historia Miguel, vas a ser un gran profesor. ¡Estoy deseando seguir leyendo tus artículos!

    ResponderEliminar
  15. Muchas gracias a todos. Me siento muy afortunado por teneros como compañeros.

    ResponderEliminar
  16. Que ilusión me ha hecho leerte Miguel! Estoy segura que serás un gran profesor! Nosotros también guardamos muy buen recuerdos de ese año de 5º y 6º de primaria. Gran aprendizaje para todos!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog