¿De verdad necesitan los niños pasar tantas horas en la escuela? Durante años hemos asumido algo sin cuestionarlo: cuanto más tiempo pasen los niños en la escuela, mejor será su educación. Pero… ¿y si no fuera así? ¿Y si esa larga jornada que damos por normal no estuviera pensada para ellos, sino para cubrir las necesidades de los adultos? En la sociedad actual, la escuela ha dejado de ser únicamente un espacio de aprendizaje para convertirse también en un lugar de custodia. Un lugar donde los niños permanecen mientras sus padres trabajan. Y aunque esto responde a una realidad social, conviene preguntarse si lo estamos haciendo a costa de algo mucho más importante: su bienestar. Si el sistema educativo estuviera bien organizado, cuatro horas diarias —incluido el recreo— serían suficientes para ofrecer una enseñanza de calidad. Sin emba...